No solo venimos biológicamente programados para vincularnos con los demás, sino para depender de otro como parte de nuestra sobrevivencia.
"El fuego puede calentar o consumir, el agua puede saciar o ahogar, el viento puede acariciar o arrancar… Lo mismo sucede con las relaciones humanas: podemos tanto crear como destruir, criar o intimidar, traumatizarnos o curarnos los unos a los otros" Bruce Perry.