Calla, no pienses en ello, pasa página, no llores, piensa en otra cosa, y muchas más frases como estas las escuchamos de los que más nos quieren en momentos difíciles o situaciones que parecen insoportables, con una buena intención porque con ellas intentan salvarnos del sufrimiento, creyendo que es la mejor forma de protegernos.
Y así la persona termina por callar, intentando no pensar ni hablar de aquello que le ha sucedido, y termina por creer que el silencio es la mejor vía para lograr sentirse mejor.